Para garantizar la salud de niñas, niños y adolescentes es fundamental elegir alimentos saludables y construir entornos que favorezcan su desarrollo físico y mental.
Las necesidades energéticas van variando a lo largo de las
diferentes etapas de la vida, y esto implica la necesidad de adaptar la ingesta
para hacer frente a estas variaciones. Las recomendaciones para los niños entre
4 y 8 años, son: 1.200-1.800 kcal/día y para los de 9 a 13 años, 1.600-2.000
kcal
En la ingesta energética intervienen principalmente 2
factores: el volumen alimentario y la densidad energética de la dieta. La
capacidad de acomodar la dieta a las necesidades energéticas mediante cambios
en el volumen alimentario y, sobre todo, en la densidad energética, es ya
constatable en el niño desde edades tempranas.
Necesidades de proteínas
Necesidades de grasas
La grasa en una fuente importante de energía, soporte para trasportar vitaminas liposolubles y proveedor de ácidos grasos esenciales (a-linolénico-omega 3, y linoleico-omega 6). La ingesta total de grasa debe estar entre el 30-35% de la ingesta de energía para niños de 2 a 3 años y entre el 25 y 35% para niños de 4 a 18 años. Los ácidos grasos esenciales deberían constituir el 3% del total de la ingesta de energía diaria y las grasas saturadas menos del 10% del total. El consumo de colesterol debe ser menor de 300 mg/día y la ingesta de grasas trans debe ser lo más baja posible.
Hidratos de carbono y fibra
Necesidades de vitaminas y minerales
Algunas de las recomendaciones generales:
- Niñas, niños y adolescentes deben consumir un dieta balanceada de: cereales, lácteos, carnes, huevos, frutas y verduras.
- Tomar abundante agua (por lo menos 1.5 litros de agua sin saborizantes y líquidos de la comida como caldos y sopas).
- No deben consumir en exceso alimentos altamente procesados (refrescos, galletas, embutidos, etc.) El etiquetado actual permite a mamás y papás conocer las porciones que pueden consumir.
- Mamás, papás y personas cuidadoras pueden ayudar con el ejemplo a que niñas, niños y adolescentes no desperdicien alimentos y coman en tiempos y lugares establecidos previamente.
- Además se recomienda que en la niñez y la adolescencia se realicen actividades físicas (mínimo 60 minutos diarios).
- Dormir lo suficiente. De 9 a 12 horas diarias de los 6 a los 12 años y mínimo de 8 a 10 horas de los 13 a los 18 años.

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